Ella fue mi profesora de Economia y contabilidad hace mas de 10 años, en el secundario.
Ayer, a 4 dias de casarme, soñé con ella.
Venia a desearme que tuviera un lindo casamiento, que fuera muy feliz, y que el dia que estuviera embarazada, iba a ser una nena.
lunes, 30 de noviembre de 2009
jueves, 15 de octubre de 2009
que pasa con los ascensores y las alturas?
Sueño 1:
Tenia que ir a un trabajo nuevo, pero para llegar, solo tenia la posibilidad de subirme en 3 ascensores distintos:
uno era muy grande, pero subia girando sobre si y me mareaba mucho.
Otro era muy chiquito, y casi que no entraba.
El tercero, era un ascensor comun, pero se le habría el piso y las paredes, y tenias que agarrarte bien de las paredes para no caer al vacío.
Sueño 2:
Estaba en un avión, y de pronto me bajaba en una especie de Torre Eiffel pero que estaba en NY. Yo estaba con mi mama y, eso era lo unico que ibamos a hacer en el viaje, subir esa torre.
La Torre era muy muy muuuuy alta, y para subir habia un ascensor el cual te disparaba asi la punta, era muy rápido.
Al llegar al mirador, había tanto viento que la punta se balanceaba, tanto que llegaba a tocar el mar.
En el mar habia pulpos gigantes, y yo tenia miedo de caernos en el mar por la inclinación de la punta de la torre.
Tenia que ir a un trabajo nuevo, pero para llegar, solo tenia la posibilidad de subirme en 3 ascensores distintos:
uno era muy grande, pero subia girando sobre si y me mareaba mucho.
Otro era muy chiquito, y casi que no entraba.
El tercero, era un ascensor comun, pero se le habría el piso y las paredes, y tenias que agarrarte bien de las paredes para no caer al vacío.
Sueño 2:
Estaba en un avión, y de pronto me bajaba en una especie de Torre Eiffel pero que estaba en NY. Yo estaba con mi mama y, eso era lo unico que ibamos a hacer en el viaje, subir esa torre.
La Torre era muy muy muuuuy alta, y para subir habia un ascensor el cual te disparaba asi la punta, era muy rápido.
Al llegar al mirador, había tanto viento que la punta se balanceaba, tanto que llegaba a tocar el mar.
En el mar habia pulpos gigantes, y yo tenia miedo de caernos en el mar por la inclinación de la punta de la torre.
viernes, 20 de junio de 2008
De viaje por Europa

Estaba en Madrid tomandome un tren a Luxemburgo.
Había llegado asi de repente, sin un cronograma de viaje ni nada. No tenía ni idea de a donde ir ni donde quedarme. Simplemente me subí a un tren y me fui.
En el camino, de pronto el paisaje comienza a cambiar. Era como esos edificios del imperio Ruso. El camino estaba lleno de cajas de colores, y no nos recomendaban bajar porque debajo de esas cajas podía estar el oceano.
Yo estaba maravillada con los colores del paisaje, pero quería sacar fotos y la cámara no me funcionaba.
Todos hablaban alemán o fránces, y yo me desesperaba por encontrar a alguien que hable inglés o español.
De pronto uno de los camareros hablaba español y era argentino.
Llegaba a una estación de tren y tenía que tomar otro, pero me equivocaba y me subia a otro tren sin destino fijo, solo que iba a Europa del Este. Tenía solo una silla para sentarme.
Llego a otra estación para ver si puedo volver, pero ahi tampoco nadie hablaba español, salvo una chica que me decia que era argentina hacía poco tiempo.
Tenía mucho miedo de la oscuridad de la estación.
viernes, 30 de mayo de 2008
Choque contra colectivo
Ine V. y yo ibamos caminando por la calle, saliendo de un shopping.
De pronto nos encontramos dentro de un callejón muy oscuro y se hace de noche. Nos asustamos porque había chicos que nos querían robar, y comenzamos a correr. En la corrida se me cae un cuaderno que para mi era muy valioso, pero no podía recuperarlo.
Logramos salir del callejón a la calle, y encontramos el auto de Ines. Era un Ford Fiesta Azul hecho mierda. (Igual al de mi tia).
Vamos manejando, e Inés se olvida de pisar los frenos y toca un poco a un auto de adelante. El señor no dice nada, pero cuando lo pasamos, decide vengarze.
Lo pasamos, y frenamos detrás de un colectivo. El otro auto acelera y nos choca a propósito por atrás, haciendo que nos incrustemos debajo del colectivo. En ese instante yo racionalizo todo el choque, y me pongo a pensar en como nos vamos a lastimar y el dolor que vamos a sentir.
El parabrisas se rompe y cae sobre nosotras, pero es una sensación rara.
Salimos del auto e Ine va a putearse con el auto de atrás, y yo a llamar por teléfono para que alguien nos venga a buscar.
De pronto nos encontramos dentro de un callejón muy oscuro y se hace de noche. Nos asustamos porque había chicos que nos querían robar, y comenzamos a correr. En la corrida se me cae un cuaderno que para mi era muy valioso, pero no podía recuperarlo.
Logramos salir del callejón a la calle, y encontramos el auto de Ines. Era un Ford Fiesta Azul hecho mierda. (Igual al de mi tia).
Vamos manejando, e Inés se olvida de pisar los frenos y toca un poco a un auto de adelante. El señor no dice nada, pero cuando lo pasamos, decide vengarze.
Lo pasamos, y frenamos detrás de un colectivo. El otro auto acelera y nos choca a propósito por atrás, haciendo que nos incrustemos debajo del colectivo. En ese instante yo racionalizo todo el choque, y me pongo a pensar en como nos vamos a lastimar y el dolor que vamos a sentir.
El parabrisas se rompe y cae sobre nosotras, pero es una sensación rara.
Salimos del auto e Ine va a putearse con el auto de atrás, y yo a llamar por teléfono para que alguien nos venga a buscar.
martes, 22 de abril de 2008
Sueño Feo
Iba con Caro a un cementerio, porque ella quería sacar fotos.
No era un cementerio común y corriente, sino como una ciudad entera.
Era muy tenebroso, estaba llena de casitas, pero dentro de los cajones dormían gente viva que no tenía hogar.
Ibamos caminando y de pronto a mi me desaparecía el celular, nos lo habían robado. Había un grupo de chicos skaters que se nos acercaban, y nos decían que si venía una señora muy viejita a pedirnos plata, le diéramos, porque en realidad era un fantasma que si no le dabas plata, te hechaba una maldición.
La ciudad era enorme, eran muchas manzanas, y se iba haciendo de noche.
Ahi me puse muy nerviosa y me desperté del miedo.
No era un cementerio común y corriente, sino como una ciudad entera.
Era muy tenebroso, estaba llena de casitas, pero dentro de los cajones dormían gente viva que no tenía hogar.
Ibamos caminando y de pronto a mi me desaparecía el celular, nos lo habían robado. Había un grupo de chicos skaters que se nos acercaban, y nos decían que si venía una señora muy viejita a pedirnos plata, le diéramos, porque en realidad era un fantasma que si no le dabas plata, te hechaba una maldición.
La ciudad era enorme, eran muchas manzanas, y se iba haciendo de noche.
Ahi me puse muy nerviosa y me desperté del miedo.
viernes, 11 de abril de 2008
Mollo en la recepción
Estabamos en el trabajo, y Juani venía a decirme que Ricardo Mollo estaba sentado en la recepción. El iba a pasar disimuladamente para verlo, y yo pasaba después.
Cuando iba, lo veo sentado y estaba sonando una guitarra. Pero no era una guitarra, sino era un I- Pod con cuerdas, plateado, que sonaba como una guitarra cuando lo tocabas.
Yo me acercaba deslumbrada por el chiche, y le digo si me lo podía mostrar. Lo miro, y hago con disimulo que me doy cuenta quien es. Le pregunto que hace ahi, y me dice que está editando una revista, pero que todavía no la había mandado a imprimir porque le falta un original que le tenemos que entregar para esa publicación.
Cuando iba, lo veo sentado y estaba sonando una guitarra. Pero no era una guitarra, sino era un I- Pod con cuerdas, plateado, que sonaba como una guitarra cuando lo tocabas.
Yo me acercaba deslumbrada por el chiche, y le digo si me lo podía mostrar. Lo miro, y hago con disimulo que me doy cuenta quien es. Le pregunto que hace ahi, y me dice que está editando una revista, pero que todavía no la había mandado a imprimir porque le falta un original que le tenemos que entregar para esa publicación.
viernes, 28 de marzo de 2008
No sabría como titularlo
Yo estaba en un baño, duchandome, con mucha gente a mi alrededor. Pero me duchaba en bikini. Había mini potecitos de Sedal para lavarme el pelo, y yo no quería hacerlo porque ese shampoo me deja el pelo todo duro. Entraban muchas chicas, amigas de Inés que me preguntaban como iba la despedida y si ya había llamado al stripper.
De pronto, el baño se covierte en una especie de subte, pero no tenía techo, y si tenía unos vidrios a los costados muy altos. Y esto era porque el subte no iba como el resto de los subtes de esta ciudad, sino que circulaba mitad adentro del agua, mitad afuera.
El agua era muy transparente, entonces yo salía a una especie de patio descubierto que tenía el subte y ponía los pies en el agua. Me ponía a hablar con unas chicas, y les decía que estabamos en Playa del Carmen, y que yo vivía en México.
De pronto aparece Mr7 ahi.
Me preguntaba si yo tenía organizada la despedida porque ya se estaba por casar. Yo no entendía, porque nunca me había enterado que se fuera a casar, pero él me decía que ya le salían canas y que eso quería decir que lo tenía que hacer. Aparte mi despedida era para Inés, no para él.
Y ahi me decía que me quería mucho, y yo lo miraba y no podía responderle nada y me acordaba cuando hablamos de esos momentos incómodos en los que uno, para no quedar mal, no sabe que contestar y se queda mudo y es mucho peor. Pero de pronto no era Mr 7 sino un profesor mio del secundario al que nunca le entendi bien el tema de las formulas matematicas y en verdad estabamos hablando de cualquier otra cosa.
De pronto, el baño se covierte en una especie de subte, pero no tenía techo, y si tenía unos vidrios a los costados muy altos. Y esto era porque el subte no iba como el resto de los subtes de esta ciudad, sino que circulaba mitad adentro del agua, mitad afuera.
El agua era muy transparente, entonces yo salía a una especie de patio descubierto que tenía el subte y ponía los pies en el agua. Me ponía a hablar con unas chicas, y les decía que estabamos en Playa del Carmen, y que yo vivía en México.
De pronto aparece Mr7 ahi.
Me preguntaba si yo tenía organizada la despedida porque ya se estaba por casar. Yo no entendía, porque nunca me había enterado que se fuera a casar, pero él me decía que ya le salían canas y que eso quería decir que lo tenía que hacer. Aparte mi despedida era para Inés, no para él.
Y ahi me decía que me quería mucho, y yo lo miraba y no podía responderle nada y me acordaba cuando hablamos de esos momentos incómodos en los que uno, para no quedar mal, no sabe que contestar y se queda mudo y es mucho peor. Pero de pronto no era Mr 7 sino un profesor mio del secundario al que nunca le entendi bien el tema de las formulas matematicas y en verdad estabamos hablando de cualquier otra cosa.
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